El parque Vigeland de Oslo es un lugar mágico para la fotografía. Más de 50 estatuas humanas de diferentes edades y sexos salpicadas en mitad de un magnifico bosque con un orden desordenado que lo hace único. Toda la obra de un artista condensada en 320 hectáreas de verde.
Juegos de sombras y volumenes sobre rostros y cuerpos desnudos de piedra y bronce.